Esta semana, un amigo mío fue a donar sangre y se encontró con una negativa por parte de la persona encargada de hacer el primer cribado de donantes. Hay muchos motivos por los que podemos no ser aptos para donar sangre: peso corporal bajo, tatuajes recientes, enfermedades transmisibles… Sin embargo, su caso no fue ninguno de los típicos que vemos en la lista de incompatibilidades. Básicamente, él no pudo donar por ser un hombre trans. No se lo dijeron así exactamente. El problema, según le explicaron, es que se administra testosterona.
Le dijeron que si esa sangre fuese a parar a una mujer embarazada, podría tener problemas. Sin embargo, esto no tiene sentido por múltiples motivos. Para empezar, los hombres cis también tienen testosterona en su sangre y eso no impide que donen por si tuviese que recibirla una mujer embarazada. Incluso las mujeres cis tenemos testosterona en nuestra sangre, aunque sea a niveles más bajos.
Tanto si se produce naturalmente como si se administra de forma exógena, los niveles totales de testosterona que quedarían en el plasma sanguíneo, una vez procesado en los bancos de sangre, son mínimos. No supondrían ningún problema. Es cierto que hay muchos fármacos que pueden impedir a una persona donar sangre. Incluso algo tan simple como un ibuprofeno puede no hacerte apto para la donación. Sin embargo, la testosterona que reciben los hombres trans no tiene absolutamente nada que ver.
¿Cómo se debe estudiar el caso de alguien que recibe terapia con testosterona antes de donar sangre?
Cuando vamos a donar sangre, normalmente tenemos que completar una encuesta en la que se nos preguntan infinidad de datos esenciales para comprobar si podemos ser donantes. Pero eso no es todo. La propia sangre también se analiza para estudiar unos parámetros básicos. El primero, lógicamente, es el grupo sanguíneo. No todos los grupos sanguíneos son compatibles con el resto. Hay donantes universales, como el 0-, y receptores universales, como el AB+. Por otro lado, hay compatibilidades de unos pocos grupos con otros pocos grupos. Alguien con grupo A- podrá recibir sangre de otro A- o un 0-, pero nunca de un B. Tampoco de nadie con Rh+. La cuestión es que es importante comprobar el grupo sanguíneo. Pero también es esencial analizar el hemograma básico. Es decir, los niveles de los distintos tipos de células que componen la sangre. Eso incluye los glóbulos rojos. ¿Y por qué explico esto? Porque eso es algo que sí se debe tener en cuenta con los hombres trans o cualquier otra persona que se administre testosterona.
Esta hormona está involucrada en la hematopoyesis. Es decir, en la síntesis de células sanguíneas. Por ejemplo, contribuye a aumentar la producción de glóbulos rojos. Por eso, cuando se recibe de forma exógena podría producirse una policitemia. Es decir, un aumento excesivo en los niveles de dichas células. ¿Supone esto un problema a la hora de donar sangre? No necesariamente, pues ya hemos visto que siempre se analiza el hemograma. Si un hombre trans tuviese un exceso de glóbulos rojos, esto se detectaría en ese análisis inicial. No es algo que ocurra siempre ni mucho menos, por lo que no se debe descartar a cualquier persona que reciba testosterona. Simplemente hay que analizar su hemograma, como con absolutamente todos los donantes.

La lista del Ministerio de Sanidad existe por algo
En España, el Ministerio de Sanidad cuenta con una lista en la que figuran los fármacos que podrían ser conflictivos a la hora de donar sangre. Además, se expone cuál es el tiempo que debería esperar para donar alguien que los ha tomado o los está tomando. Encontramos desde medicamentos con los que habría que esperar 3 años hasta algunos con los que basta con un par de días. En cualquier caso, ningún fármaco a base de testosterona está en la lista.
De hecho, hay un apartado de “tratamientos diversos” que incluye los tratamientos hormonales, en el que se cita que generalmente no son motivo de exclusión.
¿Pueden verse afectadas otras personas trans?
En el caso de las mujeres trans, cuando solo toman hormonas no hay problema. Sin embargo, sí que hay casos en los que también toman fármacos como la finasterida, que inhiben la síntesis de la forma más activa de la testosterona. Estos medicamentos sí que podrían provocar problemas en el feto en caso de que la sangre se donase a una mujer embarazada. Sería un caso en el que se podría impedir donar sangre. Por eso hay que ver caso a caso y comprobar los medicamentos que toma cada posible donante.
Por otro lado, alguien que se acaba de someter a una operación de afirmación de género podría tener que esperar para donar sangre, pero básicamente por la cirugía. Ocurriría lo mismo con alguien que se ha operado de apendicitis.
Dicho esto, las personas trans deben someterse a las mismas pruebas antes de donar sangre que cualquier otra persona. En la encuesta previa, el chequeo y el análisis de su sangre se decidirá si puede ser donante. Cada persona es un mundo y hay muchísimos motivos por los que podría no ser apta para donar. Pero, desde luego, ser trans, por sí mismo, no es uno de esos motivos. Es pura discriminación.




