Estos días se ha puesto de moda en redes sociales subir una o varias fotos de 2016 para ver cómo hemos cambiado en los últimos 10 años. Yo tenía guardadas varias para subirlas a Instagram en algún momento, pero al final me he quedado con esta, que tiene una luz terrible y una calidad regulera, pero es justo de la época en la que decidí que quería dedicarme a la divulgación científica.
Abrazada a mi virus del resfriado de peluche, aún me ganaba la vida como profesora de clases particulares, pero ya había decidido que me quería dedicar a contar la ciencia. De hecho, había empezado a hacer mis primeros pinitos con algunas colaboraciones aquí y allá.
Hoy, 10 años después, he decidido utilizar esta foto para dar por inaugurada mi página web. Me la han creado con el dinero del kit digital para autónomos, pero es algo que tenía en mente desde hace mucho tiempo, pues hago muchas cosas y me apetecía tenerlas todas recogidas en un solo sitio.
10 años de divulgación científica
Aunque me licencié en biotecnología y después hice un máster de reproducción asistida, pronto descubrí que lo que más me apasionaba no era hacer la ciencia, sino contarla. Di con un trabajo que reunía mis dos pasiones: la ciencia y la escritura. Y, por si fuera poco, en el camino me he ido encontrando con cosas que no sabía y que también me apasionan. La radio, la guionización… y enseñar. Porque, si bien dejé la profesión que me daba de comer hace 10 años, me sigue encantando enseñar y ayudar a que a otras personas les apasionen las mismas cosas que me apasionan a mí.
Hace unos años, recuerdo una conversación con una persona de este mundillo a la que adoro. Le dije que me daba vergüenza decir que soy divulgadora científica porque la palabra se me hacía grande. Me sentía impostora ante el término. Ella me dijo que lo que yo hacía genuinamente se parecía mucho más a la divulgación científica que lo que hacen algunas personas que usan el término sin pudor ninguno. Así que con esta página web confirmo que sí, llevo 10 años dedicándome a esto y espero que sean muchos más.
¿Qué podréis ver aquí?
En esta página web podréis ver una ventana a todo eso (además de contratar mis servicios, guiño guiño). Iré compartiendo parte de mi trabajo o algunas curiosidades que me parezcan interesantes pero que no haya contado por el resto de vías en las que hago divulgación científica.
2026 ha empezado bastante interesante y espero que esta página web no haga más que confirmar que aquella chavala que se abrazaba a un rhinovirus de peluche estaba tomando una buena decisión. Porque este trabajo es una montaña rusa de emociones, pero cuando a un niño le brillan los ojitos en una charla o alguien te escribe por redes sociales para decir que no había entendido algo hasta leértelo a ti, todo vale la pena.
¡Bienvenidos a mi página web!
